domingo, 6 de julio de 2014

MENARD

Sebastián Hernaiz

Hay un tipo que vive en la calle y viene
seguido a la biblioteca donde trabajo,
nunca le falta a mano su carpeta
con la inscripción: "bibliografía". Pide
cortés, siempre el mismo libro:
-Buen día, ¿podría ser El contrato social?
Yo le doy la edición mimeográfica
que editó la Universidad de Córdoba
con algún subsidio europeo: la que él
espera que yo le dé. Abre el libro -las letras
de mecanógrafo viejo- y lee. Lee y copia,
en su carpeta, el libro que le di:
hay un linyera en mi biblioteca,
está escribiendo El contrato social.

1 comentario:

  1. Los copistas son lectores y escritores: todo en uno!
    Me gustó.

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